De la Realpolitik a la Zynikerpolitik

Por Albert Pérez Novell

La realpolitik “política de la realidad” es la política basada en intereses prácticos y necesidades inmediatas y concretas, sin atender a la teoría o la ética como elementos “formadores de políticas”. La realpolitik aboga por el avance en los intereses nacionales de un país de acuerdo a las circunstancias de su entorno, en lugar de seguir principios éticos o teóricos

Con ese “realismo” actúa Alemania en la gestión de la crisis lo que significa imponer sus criterios de austeridad por interés propio mientras reeduca a los sureños hacia el calvinismo a la hora de asumir sacrificios. Alemania es así: casi nunca ha jugado al cinismo político, desde Hitler hasta Merkel siempre ha enseñado sus intenciones. Lo que he bautizado como zynikerpolitik “política del cinismo” es más propia, aunque no exclusiva, de los países católicos cuya moral condiciona las consecuencias trascendentes de los actos al arrepentimiento final.

En España a nadie se le caen los anillos por predicar unos compromisos en la campaña política y hacer lo diametralmente opuesto cuando se gobierna mientras se justifican diciendo  que no tienen otro remedio y se quedan tan anchos. La tendencia en el mundo occidentalizado es a la generalización del zynikerpolitik, al “cinismo político”, como la única forma de ejercer la política. En USA se enseña en los colegios, con la excusa pedagógica de la diversidad de puntos de vista, a que los jóvenes sean capaces de defender una idea y su opuesta con la misma convicción y vehemencia. Al forzar el debate entre dos polos se enseña a huir del matiz y se prepara para la simplificación y la confrontación, es decir, para una diversidad adaptada a la sociedad mediática, la del blanco y negro. Introducir la complejidad en los análisis sigue dando miedo.

El triunfo de la zynikerpolitik es la evidencia de que vivimos en la era de la ingeniería de la imagen pública gestada desde los gabinetes de Relaciones Públicas. Lo que llamamos política, o lo político, se enmascara y maquilla con estas técnicas en su versión comunicativa. Frederic Roda, un querido profesor de la Universidad, defendía que hacer relaciones publicas no es suficiente para presentar una buena imagen. Lo esencial, decía, pertenece a la ética y a la asunción de unos presupuestos claros del signo que sea. “Defender lo contrario es como el que no se lava y utiliza desodorante, al final acaba por notarse el mal olor”

La intoxicación, hoy amplificada por la infoxicación generalizada, parece convertirse en la regla del juego: la proliferación de confidenciales, la manipulación de instrumentos 2.0 son ejemplos claros de la zynikerpolitik al que se aboca el sistema. Pero, a veces, y con esta reflexión enlazo con el articulo de Ignacio Muro, “el cinismo social se instala en la Casa Real”, se equivocan los ingenieros de la imagen: la del rey, símbolo fálico por excelencia, pidiendo perdón como un niño travieso que la ha dado un perdigonazo a un gato (gato grande como un elefante), es un claro ejemplo de cinismo político, aunque dudo si acertado pues evoca el cinismo con el que se gestó la transición de la que la Casa Real es, en sí misma, una clara metáfora. Cinismo, vestido de consenso, y asumido por las llamadas condiciones objetivas (¿objetivas para quién? y ¿para qué?) .

La zynikerpolitik no es exclusiva de la derecha o de la izquierda, es un mal cada vez más generalizado especialmente en los tiempos gaseosos que nos ha toca vivir. ¿O no es cinismo cuando los sindicatos y la oposición del PSOE a IU el único discurso que aportan contra las medidas del gobierno es que no fomentan el crecimiento? Evidenciar lo evidente sin añadir soluciones es un ejercicio de cinismo fácil.

Por desgracia el capitalismo gaseoso convierte en biodegradables todos los mensajes que parecen olvidarse con el transcurso del tiempo y esta es la baza con la que cuentan los políticos. Es tal la avalancha de mensajes contradictorios que recibe el electorado que al final olvida la letra y sólo le queda un vago recuerdo de la música. Todos los mensajes son biodegradables, tanto los más manipuladores como aquellos que pretenden transmitir cierta verdad, de ahí que la estrategia comunicativa más utilizada en política sea la del martillo pilón, un mensaje breve sin fisuras repetido machaconamente hasta la saciedad.

Puesto que estamos educados para ser cínicos, aboguemos al menos por el cinismo utópico, aquel  que reclama la profundización en la komplexepolitik “política de la complejidad” como salida de la situación,  una mezcla hecha cómo el amor,  de carne y de sueño.

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Acerca de Albert Perez Novell

Experto en Redes de Valor. Marketing Comunicacional
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3 respuestas a De la Realpolitik a la Zynikerpolitik

  1. Manuel Francisco dijo:

    Buenos días,

    Yo recibo los textos desde vuestro blog por e-Mail, desde hace pocos días, y puede ser por ello el motivo de mi respuesta.

    No soy militante ni simpatizante de los sindicatos mayoritarios,UGT o CCOO, ni del partido de IU. Pero después de leer su comentario, donde he leído textos como: zynikerpolitik y realpolitik junto con sus afirmaciones de de los temas relacionados con estos términos, no he encontrado ningún propuesta de que debemos hacer para salir de esta. Yo leo a los Profesores Vinceç Navarro, Juan Torres y Alberto Garzón, y en los textos, sobre todo del primero se cumple lo de repetitivo pero también se aportan las soluciones con datos tan claros que en este blog, ya le digo que puede ser porque acabo de llegar al mismo, no encuentro. Me gustaría conocer sus recetas, pues como usted dice aportar recetas y no cómo es cinismo. Yo encuentro en este texto criticas, pero no veo ni propuestas ni como llevarlas a cabo.

    Puede aconsejarme alguna de las entradas de su blog donde las encuentre. Gracias.

    • Ignacio Muro dijo:

      Hola Manuel Francisco. Traslado tu critica al autor para que conteste. En mi opinión tienes razón, al menos en parte. Nadie puede ser acusado de cínico porque critique al poder ni está obligado a tener una alternativa completa a los problemas de este mundo. Uno puede no compartir las alternativas de Alaberto Garzón, Juan Sánchez o Vincent Navarro pero eso no les convierte a ellos en cínicos, más bien lo es acusarles de serlo.

    • Apreciados Manuel Francisco e Ignacio ,
      Mi post que no pretende ser ninguna tesis, lo que hago es simplemente poner en evidencia un síntoma que considero crece en la situación actual, el cinismo social.
      En mi propuesta he mezclado dos tipos de cinismo y que en alemán (que tienen palabras para todo) se llamarían: El “kínico” que sería el rebelde, desencantado y radical; el “zínico”, el farsante que ya no se sitúa al margen, sino que se sirve de lo social para medrar, cueste lo que cueste, más allá del bien y del mal.
      Ambas son formas de cinismo, pero especialmente es al zínico al que me refiero. Este zínico lo podemos encontrar en la derecha y en la izquierda y pruebas de ello hemos tenido en nuestro país, pero esto para algunos, como Ignacio, me situarían en la zona kinica.
      Esto genera un bucle difícil de romper y para mi sólo se sale de él mediante lo que Morin denominaba el pensamiento complejo.
      La realidad no es blanca, ni negra, ni tan sólo gris, es a veces blanca, a veces gris al mismo tiempo o a veces rosa. Es un camino hacia el pensamiento optimista, si quieres así llamarlo.
      Seria cínico por mi parte aportar unas recetas que no están en mi mano y no se pueden reproducir en un soporte como un blog.
      Creo en la posibilidad de reinventar al individuo ilustrado en un mejor uso de las TIC, de fortalecer al ciudadano de un mundo sediento de iniciativas de compromiso e innovación.
      Te remito al filosofo P. Sloterdijk, en su conocida Crítica de la razón cínica (1983) habla de ….. “un cinismo difuso en ambos sentidos, propio de sociedades exhaustas, en las que han ido sucumbiendo los ideales y esperanzas de una nueva sociedad o una nueva humanidad. …….Y en medio de la ruinas sólo queda afirmar la propia voluntad iconoclasta, que rompe con el pacto cívico precisamente porque tal pacto es un engaño o un fraude al servicio de los poderes de siempre.….”

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