Parkfy: la economía colaborativa llega al parking

ParkingChristian Gonzalez

Hay pocas más cosas más tediosas e ineficientes que buscar aparcamiento en una gran ciudad. Genera estrés, tráfico, polución y puede llegar a ser carísimo. Parkfy es una plataforma que se propone solucionar este problema haciendo uso de la economía colaborativa. Mediante la plataforma se pretende poner en contacto a personas con plazas de parking privadas y usuarios que necesiten aparcamiento, en varias modalidades diferentes. Así, por ejemplo, sería posible alquilar una plaza de nuestra propiedad a otra persona únicamente durante nuestro horario laboral y a la inversa, ganado un dinero o ahorrándolo, si usamos este sistema para aparcar frente a las opciones convencionales. Sus creadores hablan de un ahorro de hasta un 40% si se compara con lo que nos costaría en un parquímetro.

Antonio Linares Cuadrado, cofundador de Parkfy explica a Eureka que básicamente lo que tratan de hacer es unir oferta y demanda de estacionamiento bajo una misma plataforma. “Estamos sacando al mercado plazas privadas que son infrautilizadas. De este modo los dueños de esas plazas pueden ganar un dinero extra y los conductores ahorrar tiempo y dinero reservando parking a través de la app. Además reducimos el tráfico, la polución y el estrés en la ciudad”.

Radicados en Madrid, saben muy bien de qué va el problema de aparcar en una ciudad con miles y miles de coches circulando a todas horas. “Todas las mañanas millones de madrileños se levantan se lunes a viernes, van a un mismo sitio y luego regresan a su casa, siempre en los mismos horarios. En esas horas estacionan sus vehículos y liberan su plaza dejándola vacía. Problemas de aparcamiento por un lado y plazas libres por otro. Es absurdo“.

Buscas una plaza, abres la puerta con tu móvil y listo

Por el momento, Parkfy está en una fase de recogida de plazas. Es posible registrarse sólo si tenemos una plaza para alquilar. La idea es tener primero una base antes de abrirlo al uso. Mientras, el desarrollo tecnológico está en sus últimas fases según explican sus creadores: “La plataforma ya está desarrollada pero está pendiente el periodo de auditoría de Apple Store y del Market de Android, aunque no creemos que vaya a haber mucho problema”. Se tratará de un servicio multiplataforma y funcionará tanto en ordenadores como en móviles y tabletas.

¿Qué tipo de mediación hará la empresa? “Lo primero que hacemos es verificación de identidad. Según la información que nos dé, podremos concretar mejor a otros usuarios que esta persona es quien dice ser. Puede dar sus datos bancarios, etc. El servicio que vamos a sacar ahora básicamente pone a gente en contacto, pero sabemos que puede ser delicado”, detallan.

Así que, de cara al futuro, ya se está trabajando en una versión premium de pago, que tratará de dar soluciones más personalizadas con más implicación de Parkfy. “Con Premium el usuario decidirá en que condiciones quiere alquilar una plaza y nosotros nos encargamos de todo. Estamos trabajando en que haya personal encargado de que si hay un problema, se desplace hasta la plaza para resolverlo. Por este servicio nosotros nos llevamos una comisión con la que podemos mantener una infraestructura: de seguridad, logística, financiero, legal, etc.”

Además se está trabajando en un sistema que, instalado en el garaje, permitirá que la persona que acceda a una plaza de otro usuario pueda abrir la puerta con su móvil. La aplicación registrará la entrada y la salida y se podrá pagar sólo por el tiempo que se ha usado.

Blablacar, Uber, Airbnb…

Parkfy es la última de una nueva hornada de aplicaciones que hacen uso de lo que se ha venido a llamar “economía colaborativa“. Un nuevo fenómeno por el que los ciudadanos comparten bienes y servicios eliminando intermediarios gracias a plataformas digitales. Los ejemplos más conocidos hasta ahora han sido Blablacar y Uber, ideadas para compartir trayectos en vehículos o alquilar servicios de transporte. Ambas han tenido sus polémicas, especialmente la segunda por las airadas quejas y protestas del sector del taxi. Otro servicio de este tipo es Airbnb, que permite alquilar alojamiento en casas y pisos de particulares.

Redefinen la forma de compartir, intercambiar o alquilar gracias a la tecnología y en especial a las nuevas formas de medir la reputación de las personas. El principal motivo para usar estas herramientas es el ahorro económico, aunque la eficiencia y la ecología son otros buenos motivos para reivindicarla.

De hecho el equipo creador de Parkfy comenzó su andadura creando un algoritmo para acelerar la comunicación entre oferta y demanda en el mercado laboral. “En España hay muchos autónomos y las herramientas que tienen para encontrar trabajo en su zona son muy limitadas. Este algoritmo dice a un autónomo qué trabajo tiene en un radio determinado y le ayuda. Este es un proyecto que verá la luz en 3 o 4 meses”, explica Linares.

Después surgió la idea de este nuevo servicio. “Al principio pensamos simplemente en una forma de alquilar plazas, pero fuimos viendo que la economía colaborativa encajaba perfectamente. Con la crisis los españoles lo estamos pasando mal y todo lo que sea lograr un dinero extra es muy apreciado“, razona.

¿Legalidad? La polémica está servida

En el caso de Uber, los taxistas se quejan de que opera al margen de la legalidad. Critican que con este servicio un ciudadano normal puede prestar un servicio de transporte sin tener licencias ni pagar impuestos y “poniendo en peligro la seguridad de los ciudadanos”.

(Poli-TIC. No es solo la seguridad. La ausencia de normas incentiva el fraude. En la medida que esas plataformas se suelen domiciliar en paraísos fiscales, se produce una deslocalización de valor añadido, es decir, PIB, y una perdida de ingresos fiscales para España. Los avances que incorporan tienen su lado oscuro: la financiación de carreteras y parkings (o la sanidad y la educación) tendrá que contar con otros recursos , no los que se generen en estas plataformas… hasta que se discipline mínimamente su uso) 

¿Puede Parkfy generar una polémica similar? Antonio Linares considera que se debe desarrollar un nuevo marco legal“Por el momento nosotros somos unos intermediarios y esperamos que nuestros usuarios operen de acuerdo a la legalidad vigente. Aunque es cierto que todo esto se tiene que regular porque no es un fenómeno espontáneo sino un nuevo formato de economía que va a ir a más. Por mucho que sea competición a otros actores es positivo para toda la sociedad”.

“La economía colaborativa tiene este efecto ‘alborotador’ en la sociedad, como ha pasado con los taxistas y Uber, porque utiliza de forma muy efectiva inventario que no está siendo utilizado. Se convierte en un formato de competición para la industria ya establecida que ha sacudido a todo el mundo. En el caso de Airbnb ese inventario que no se usaban son casas y pisos. En el nuestro, plazas de parking. Tiene todo el sentido rentabilizar esos recursos”.

“La sociedad está cambiando. Las nuevas generaciones prefieren el acceso a la propiedad que la propiedad en sí. Es algo que ya está pasando y la reglamentación tiene que adaptarse. Ahora mismo mucha gente alquila plazas y lo hace sin contratos porque el proceso es extremadamente erosivo. No sólo caro sino también muy complejo. Hacienda tiene también que adaptarse a esta nueva situación”.

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